Martes, 25 de Mayo de 2010
¿Podemos prevenir la demencia o Alzheimer?s
Esta es una pregunta frecuente que se nos hace a diario a los Geriatras, por parte de los familiares de los pacientes con Alzheimer u otro tipo de demencia. También la reciben otros médicos o investigadores clínicos o de ciencias básicas.
Es una pregunta muy relevante y actual porque sabemos, con certeza que ya hay 30 millones de personas que padecen la enfermedad de Alzheimer en el mundo y se proyectan que serán 100 millones para el año 2050. Esto ocurre en gran medida por el envejecimiento de la población mundial (su frecuencia aumenta después de los 65 años) y especialmente en muchos países como el nuestro que ya estamos en una fase acelerada de envejecimiento (pronto serán uno de cada cinco chilenos) y el deterioro cognitivo se torna más frecuente. Además, sabemos que esta enfermedad es la segunda más temida (después del cáncer) y que un tercio de los adultos refiere conocer a alguien que ya padece demencia. Por último, sabemos que la gran mayoría (más del 95%) de los casos no se hereda y que ya tenemos varios tratamientos farmacológicos útiles y aprobados por las agencias internacionales para cuando ya está instalada la enfermedad en fases moderadas o avanzadas.
¿Podemos prevenir la demencia o Alzheimer tomando una tableta o quizás realizando ejercicios mentales como un puzzle diario?
Recientemente, 26-28 Abril 2010, en Washington, USA el Instituto Nacional de Salud-NIH y el Instituto Nacional del Envejecimiento-NIA junto con otras organizaciones juntaron a 15 especialistas del mundo de las neurociencias, geriatras, neurólogos, medicina interna, psiquiatras, enfermeras, epidemiólogos, estadísticos y otras ciencias afines para realizar un análisis a fondo de la evidencia reportada en los últimos veinte años al respecto de encontrar factores protectores para el cerebro.
Se llamó la “NIH State-of-the-Science Conference: Preventing Alzheimer's Disease and Cognitive Decline” y analizaron los reportes sobre muy variadas dietas, ejercicios, suplementos nutricionales como el Omega 3 y Ginko B., actividades sociales o intelectuales y muchas otras investigaciones publicadas en revistas como posibles terapias protectores o de prevención de la demencia.
Lamentablemente para todos nosotros, al analizarlas en forma independiente y por el panel de expertos, concluyeron que no hay evidencia suficiente que las apoye con respecto a la prevención de la demencia o Alzheimer. Si se comprobaron ciertos factores de riesgos asociados al Alzheimer como tabaquismo y diabetes mellitus que siempre deben ser enfrentados y tratadas a tiempo para prevenir sus daños a futuro. Proponen la realización de nuevos estudios longitudinales (seguimiento de las mismas personas por muchos años) para seguir buscando los posibles protectores del cerebro en poblaciones que viven en las ciudades y que llegan a avanzada edad sin Alzheimer.
Por ahora mantenemos el consejo médico global y empírico para posponer el deterioro producido por los años: “mantenga una nutrición adecuada y balanceada, aprenda cada día cosas nuevas y exigirse siempre tanto del punto vista físico como intelectual”.
Si desea leer más al respecto lo encontrará aquí.
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